Solo futbol base

GUILLERMO PEREZ , ENTRENADOR DEL AMISTAD BENJAMIN PREFERENTE

ENTREVISTA A GUILLERMO PEREZ , ENTRENADOR DEL AMISTAD BENJAMIN PREFERENTE.  

¿Qué significa para usted ser entrenador de futbol?

Significa mucho. Es una parte esencial en mi vida de la que a corto plazo me costaría desprenderme. Tiene una gran influencia en mi día a día. Me hace conocerme mejor, lo creo me hace crecer como persona. El fútbol puedo equipararlo con muchas situaciones de la vida en general que me hace entenderla de mejor manera.  

Una de las cosas que más me gusta de la semana es cuando me calzo las botas y entro al campo de entrenamiento. Es una de las mejores sensaciones que conozco.

-Para que le conozca la gente, su currículum deportivo es…

La actual, es mi octava temporada consecutiva como entrenador. Mi primera andadura comenzó en el lugar donde desarrolle prácticamente toda mi etapa como jugador, en el Club Deportivo Oliver. Fueron cinco años inolvidables, cada uno con su componente especial.Destacaría el campeonato de Aragon conseguido con la generación del 2002 en alevín preferente y la difícil tarea de mantener la categoría de División Honor Infantil, cogiendo el equipo ya comenzada la segunda vuelta en puestos de descenso y con el handicap de ser un equipo en la que la mitad de sus componentes eran de primer año. Finalmente, conseguimos salvarlo con dos jornadas de antelación, consiguiendo victorias en los campos de los primeros clasificados.

Mi recorrido en el Oliver culmino, quedándome con la sensación de que me había saltado una de las categorías más bonitas del fútbol base, la Benjamin Preferente. El proyecto que la Unión Deportiva Amistad  me brindo me encajo desde el primer momento, comenzar en prebenjamines con la generación del 2008 hasta Benjamin Preferente. No tenía ninguna prisa en entrenar en categorías superiores. Tenía claro que quería coger el talento que hay disponible en esas categorías y poder entrenarlo tranquilamente. Ese aspecto me motivaba y me sigue motivando por encima de todo. Esta es mi tercera temporada en el Amistad, y tengo la suerte de poder decir que cada año esta siendo inolvidable. En prebenjamines fuimos campeones de liga y campeones de Aragón. En segunda benjamín campeones de liga y finalistas de copa de Aragón. Este año, de momento, estamos disfrutando muchísimo del juego del equipo, que para mí es el mejor de los campeonatos que se pueda conseguir.

Me siento muy orgulloso de cada una de las temporadas que he vivido como entrenador. 

-¿Qué sintió la primera vez que entró a un vestuario y encontrarse con todas las miradas fijadas en Usted?

Pues la verdad que no recuerdo con exactitud ese momento, pero imagino que lo mismo que cada vez que entro en un vestuario, responsabilidad e ilusión. 

-Como entrenador ¿Cómo se definiría? .

Creo que soy un entrenador más democrático que autoritario. Me gusta consensuar con mis compañeros cuantas más decisiones mejor. No siempre se elige la opción que yo pongo encima de la mesa, puede valer igual o más la de uno de ellos. Todas las opiniones son siempre consideradas. He tenido la suerte de estar magníficamente acompañado en todas mis temporadas como entrenador. Sin estas personas de confianza no podría haber recorrido este camino solo.

Respecto a los chicos soy muy exigente con ellos. A veces pienso que demasiado. Sobre todo en los comienzos, puede resultar difícil tenerme como entrenador. Pero creo que esa exigencia también les ayuda a forjar un carácter más fuerte del que se benefician a la hora de competir y del que se beneficiaran en la vida misma. Actualmente a alguno de mis chicos le recuerdo los lloros del primer año, y nos reímos juntos.

Esta parte tan exigente creo que se ve bastante compensada con mi parte más cariñosa y cercana. Tal vez la gente con la que comparto el día a día pueda decir lo contrario, pero si tengo que hacer un balance general, creo que el refuerzo es bastante más positivo que negativo. Aun así, mi aprendizaje actual es saber hacer un refuerzo positivo siempre que se pueda, principalmente saberlo hacer también desde el error. 

Hay muchos aspectos que estoy intentando valorar por igual que el acierto, como es  la la actitud y el esfuerzo. Es mucha la influencia que tengo sobre los chicos a nivel emocional y estoy tratando de concienciarme seriamente en ello. Creo que es muy complicado hacer sentir a todos los niños queridos y valorados por igual. Uno de mis objetivos es esforzarme en ello, reforzando cada día los aspectos positivos que me da cada uno ellos.

Terminaría diciendo que todavía vivo los partidos con excesiva intensidad, y es algo que espero seguir mejorando con el tiempo y que me permitirá tomar mejores decisiones.

-¿Cómo le gusta que sean sus entrenamientos?

Nos gusta principalmente que el balón no pare de rodar. Paramos lo justo y necesario para explicar los ejercicios, beber agua y recuperar.

Queremos que todos los chicos entren mucho en contacto con el balón, por lo que tratamos de hacer ejercicios donde todos puedan participar lo máximo posible. No nos gustan los ejercicios muy enrevesados que interrumpan la fluidez del entrenamiento y que hagan permanecer a los jugadores parados.

Tratamos de que los chicos mantengan la intensidad en el trabajo la hora y media del entrenamiento. Creemos que de esta forma aumentan su capacidad de concentración, lo que les prepara para posteriormente jugar un mayor número de minutos a un nivel más alto de concentración.

Nuestros entrenamientos están siempre orientados a ser capaces de familiarizar al jugador lo máximo posible con las distintas situaciones de juego que creemos el equipo posteriormente será capaz de generar en los partidos. Si acertamos en ello, los jugadores a la hora de competir reconocen el juego y toman mejores decisiones por que han tenido un relación previa con él en los entrenamientos. 

Con esta familiarización tratamos de que el equipo comience a construir su propio lenguaje. De esta forma los jugadores aprenden a comunicarse en el campo con los recursos de que mejor disponen, que en nuestra opinión, además de la palabra, son los de saber reconocer e interpretar los mensajes que se dan entre ellos con sus movimientos en una zona concreta del campo y, por tanto, condicionada por una fase determinada del juego. 

Construyendo éste lenguaje los jugadores comienzan a sincronizarse tanto ofensivamente como defensivamente, lo que les permite actuar de forma conjunta y anticiparse al rival en los distintos aspectos del juego. Cuanto más se conozcan los chicos en las distintas situaciones del juego, mejor funcionara el equipo como grupo. Creo que es una de las claves de nuestro equipo.

Sobre está base, recalcamos a los chicos que nos gustan los jugadores agresivos a la hora de robar el balón pero sin llegar a hacer falta. Permitimos mucho contacto y raras veces pitamos faltas aunque las cometan. Buscamos dar mucha continuidad al juego además de acostumbrar a los jugadores al contacto necesario del fútbol sin quejarse cuando lo reciben. 

-¿Qué exige de sus jugadores?

Les pedimos respeto y compañerismo. Les decimos que demuestren todo su potencial dentro del campo. Creemos que es donde el jugador tiene que hablar y demostrar su descaro.

-¿Qué es lo primero que valora en un jugador?

Sin duda que tengan la ilusión de jugar a fútbol, lo que habitualmente esta vinculado a tener ganas de aprender. A partir de aquí, creo que es gran parte de mi trabajo mantenerla e incentivarla. Pero es muy importante partir de está base para poder enseñar. La ilusión que los chicos pequeños tienen por jugar al fútbol, es un añadido impagable para los entrenadores de fútbol base.

-Con la experiencia que tiene ¿díganos el perfil perfecto de un entrenador?

Para mi un buen entrenador, fundamentalmente, es aquel que es capaz de  saber sacar el máximo rendimiento de su equipo a la vez que el de cada jugador. Sacar el mayor rendimiento de un equipo generalmente significa sacar el máximo rendimiento de muchos jugadores, pero lo normal es que este reñido con sacar el máximo de todos y cada uno de ellos.

Creo que es realmente importante que sepa identificar la verdadera naturaleza del jugador y saber como incentivarla. Me gustan los entrenadores pragmáticos. Creo que el fútbol es mucho más sencillo de lo que muchas veces queremos hacerlo parecer.

Es clave que un entrenador sea un buen gestor humano. Que sea capaz de gestionar las distintas personalidades que implica llevar un grupo de personas y que sepa hacerlas convivir e implicarlas en torno a un proyecto común. Saber como mantener en el día a día la motivación e ilusión del jugador es una cuestión fundamental y en muchas ocasiones realmente difícil de hacer. 

Me gustan los entrenadores con mentalidad ganadora y que sepan transmitírsela a los jugadores. En mis primeras etapas de jugador estuve en un equipo que tenía esa mentalidad, y puedo decir que se me ha quedado para siempre. En etapas posteriores, no podía entender que un entrenador diera por bueno un empate cuando se podía ganar. Estaba convencido que era la mentalidad la que no nos permitía ganar en un mayor número de ocasiones. Creo que mis equipos han tenido siempre una mentalidad ganadora, siempre dentro de una realidad. En mi opinión, está mentalidad, puede ser diferencial, y te hará ganar más partidos de los que perderás y empataras. Además, la considero un aspecto positivo que puede transmitirse generacionalmente.

Creo los entrenadores debemos poner un énfasis diferente a nuestros mensajes según que aspectos vayamos a transmitir. No me gusta que todo se transmita de la misma manera. Creo que las distintas cuestiones requieren de un énfasis diferente. Todo funciona mejor cuando hay un equilibrio, pero me gusta que dentro de ese equilibrio convivan formas diferentes y complementarias que se enriquezcan las unas a las otras.

Debe tener una convicción plena y conocimiento, cuanto mayor mejor, en lo que quiere pedir a sus jugadores en cuanto a la idea del juego. Es muy importante que exista una relación lógica entre la “idea” que se transmite, con el “porque” que la sustenta. 

El entrenador tanto en los entrenamientos como en los partidos me gusta que los viva con cierta intensidad, pero sin ser excesiva y que le permita analizar y estar atento a todos los aspectos que intervienen en el juego. Creo que transmitir cierta tensión positiva al jugador puede mejorar su concentración e implicación.

A-Cómo ve la categoría? Vais líderes, desplegando un gran juego…..

Le tenemos mucho respeto a la categoría y a todos los rivales, y eso lo transmitimos a nuestros chicos.

Es una categoría muy competitiva en la que cualquier rival puede sorprenderte si no estas al cien por cien de tus posibilidades. Se han visto en varios partidos en los que equipos de la zona alta han perdido o se han visto en dificultades contra los equipos de la zona baja, por lo que hace que cada jornada sea impredecible. Esto hace más atractiva la competición. 

Respecto al juego, tenemos una fe inquebrantable en nuestra idea de juego, la cual llevamos desarrollando dos años y medio con más del 70% de los jugadores. Para nosotros, la esencia del fútbol es que es un deporte, y como tal, ha de ser tratado entre otras muchas cosas como un evento que nos debe divertir. Creemos en nuestra idea porque nos permite competir bien y divertirnos a la vez, además de hacer pasar un buen rato al espectador. Para nuestra forma de entenderlo todo es compatible. 

A mi en particular, el resultado, como espectador de fútbol, tanto del de más alto nivel como el de base, generalmente me es indiferente, sea a favor o en contra de un equipo concreto. Necesito que haya un juego emotivo antes que un resultado u otro, sino no me satisface. 

Como entrenador, al menos en estas edades, no me sirve ganar de cualquier manera, esa es la verdad. Además coincide que cuanto más disfrutamos del juego y hacemos disfrutar de él, más se suele ganar, creo que esto no es casual.

-¿Algún defecto o manía hablando de futbol?

La gente me podrá sacar muchas, imagino. Pero que yo considere como tal, es la de no soportar los balones deshinchados. Cuando oigo en el entrenamiento el golpeo de un balón y noto que esta deshinchado, siempre grito en voz alta, ¿de quién es ese balón?, jajaja.. imagino que a esto podría llamársele manía.

Por lo demás no soy supersticioso, ni tengo ningún ritual antes de los partidos

-¿Cuánto tiempo dedica al futbol?

Pues como entrenador a mi equipo le dedicare unas 10 horas semanales. A eso habría que sumarle unas cuantas horas más de partidos que veo a lo largo del fin de semana. 

También podría decir que el resto del tiempo, salvo en el trabajo, me cuesta muchísimo que mi cabeza no piense en fútbol. 

No soy persona de muchas aficiones. Mi mayor con gran diferencia es el fútbol. No se si esto cambiara con el tiempo. Veremos a ver.

-¿Cuál ha sido hasta ahora el mejor momento que ha vivido como entrenador?

La verdad que considero cada una de mis temporadas muy especial, pero creo que el año actual sí podría definirla como el mejor momento hasta la fecha, sin saber como va a terminar.

Poder disponer de un equipo con tan buenos jugadores y en una categoría tan bonita, te permite disfrutar muchísimo de todos los entrenamientos y partidos. Creo que los resultados de esta temporada, hasta la fecha, son fruto de que ha sido el proyecto que más continuidad ha tenido en diferentes aspectos. Siete de mis chicos, están conmigo desde pre-benjamines. El talento de los chicos, principalmente, y el trabajo continuado con ellos durante estos estos dos años y medio, me permiten decir sin tapujos que este es el mejor equipo que he entrenado.

Además, es actualmente cuando puedo decir que mejor comprendo el juego, y esto me esta permitiendo disfrutar más del proceso. Creo que todos somos mejores entrenadores que ayer y peores que mañana. Cada día que entrenamos y que competimos se aprenden cosas. En mis primeras temporadas debo decir que era todo más intuitivo. Ahora, generalmente, puedo darle una explicación lógica al jugador de todo lo que se le pide hacer.

-¿Y el peor?

Destacaría, principalmente, mi desvinculación del Club Deportivo Oliver, club que fue mi casa deportiva durante muchos años tanto de jugador como de entrenador. Me afecto personalmente. Visto con más perspectiva y tiempo, no me gustaría responsabilizar a nadie en concreto sin antes responsabilizarme a mi mismo. Generalmente, creo que siempre tenemos gran parte de responsabilidad nosotros mismos en las cosas que nos suceden, tanto en las cosas buenas como en las menos buenas. Realmente esos momentos me han servido de aprendizaje.

-¿Qué aspectos son para usted los más importantes para formar a sus jugadores?

Mi experiencia como entrenador ha sido con chicos de edades comprendidas entre los 8 y13 años, edades vinculadas al aprendizaje básico en muchos aspectos. Así pues, creo que las diferentes experiencias que tengan los chicos en estas edades pueden marcarles de forma esencial en su forma de desarrollar y entender el fútbol para siempre. 

Dicho esto, destacaría por encima de todos los aspectos el de crear desde estas edades iniciales un vinculo de cariño, compromiso y responsabilidad entre el balón y el niño, enseñándoles a tener el balón sin temor a perderlo en cualquier zona del campo y, a la vez, ayudarles a decidir que hacer con él sin querer regalarlo, independientemente de encontrarse en una situación más o menos comprometida. En mi opinión hacemos jugadores con recursos mas limitados de lo que naturalmente ofrecen sus verdaderos potenciales si se trabajase desde la exigencia y el compromiso hacia el control del balón. 

Se ven con frecuencia demasiadas situaciones donde el niño se desprende del balón con muchísima facilidad y sin ningún sentido. En esos casos, me pregunto, ¿qué se esta formando ahí?. En mi opinión, pocas cosas. En vez de eso, intentamos enseñarles a como desenvolverse con naturalidad en esas situaciones, hasta que individual o colectivamente encuentren una salida controlada del balón. Creemos que así se forma mejor a los chicos, no solo técnicamente, sino cognitivamente. 

De esta forma se obliga al jugador con balón y a sus compañeros a buscar soluciones, por lo que obligamos a todos los jugadores a pensar, a cohesionarse, a entenderse, incentivando así las relaciones básicas e intuitivas entre ellos.

Tratamos de llegar al punto en donde el balón pase a ser una extensión más de su pierna en la que centralicen casi la minina atención, focalizando así su máxima concentración en el juego en si mismo.

El como saber utilizar el cuerpo en consonancia con el balón y como generarse espacios de seguridad con él, lo consideramos vital tanto para ganar las acciones disputadas como para poder progresar hacia la portería rival de forma segura con el balón controlado. Además, si se controla este aspecto, el equipo será capaz de aplicar distintos tiempos y velocidades al partido, lo cual es totalmente necesario para controlar el juego. Los partidos en edades de iniciación se juegan todos a una misma marcha. 

Creo que en éstas edades desprenderse del balón sin criterio alguno es una solución muy sencilla y poco constructiva a corto, medio y largo plazo, que además siempre habrá tiempo para tomar y, en mi opinión, muy alejada en cuanto al significado de la expresión “hay que saber jugar de forma sencilla a fútbol”. 

Creo que en muchos momentos la competición nos confunde tanto que se pasa por encima de la formación, sin entender, que a largo plazo, la una y la otra, van de la mano en la misma dirección. Al principio pueden costar goles y partidos, pero más temprano que tarde se ven los resultados.

Recuerdo el campeonato de España de alevines de la generación del 2002, me quede estupefacto. Esa a es la palabra que mejor definiría mi estado de asombro al ver la gran diferencia entre Cataluña y el resto de comunidades. Qué manera de jugar a fútbol ¡¡¡ .

Y debe ser así casi todos los años por el número de campeonatos que tiene Cataluña en su haber. Vale que en Aragón no hay un número tan elevado de habitantes con respecto a esta comunidad, pero, comunidades como Madrid, Andalucía, País Vasco, Comunidad Valenciana, ¿porqué hay tanta diferencia entre éstas y Cataluña?, ¿hay más talento en Cataluña?. Yo creo que por estadística no puede ser esa la conclusión. Por contra estoy convencido de que es por que en esa comunidad se enseña a competir desde una idea común, desde el control y el dominio del balón, lo que generalmente te va a hacer controlar el juego por encima de tu rival.

Se escucha constantemente decir que sólo se puede jugar a partir de esta idea con buenos jugadores. En mi opinión no se debe pensar así, al menos en edades de formación. Indudablemente el talento del jugador te permitirá alcanzar unas cuotas u otras y a velocidades distintas, pero estoy convencido, de que todo chaval, indistintamente de donde este limite de sus recursos, si se orienta su formación sobre una base dirigida a la exigencia del control del balón, estará más cerca de explotar el máximo de sus recursos con el tiempo. De esta forma se estará trabajando de una forma más exigente y profunda sobre dos aspectos fundamentales para el desarrollo y el dominio del juego, los aspectos técnicos y cognitivos, en mi opinión, aspectos con más margen de maniobra que el aspecto físico, que aún pudiéndose mejorar con la alimentación y entrenamiento adecuado, siempre está más limitado por su componente genético o hereditario.

Creo que sería bueno para todos que en nuestra comunidad se apostara descaradamente por esa idea de formación desde lo más abajo. Todos saldríamos ganando.  Habría mejores jugadores, y como base y consecuencia, habría un nivel más más alto de competición del que todos nos nutriríamos, jugadores, entrenadores, clubs y selecciones.

-Analícenos a su equipo en general.  

Me encanta mi equipo, que voy a decir. Todos los jugadores tienen una personalidad especial además de cualidades diferentes.

Hay chicos con talento natural e inteligentes. En todas la lineas tienes jugadores que marcan diferencias y que reúnen las características idóneas para esas demarcaciones en concreto. 

Es un grupo versátil. Todos los jugadores pueden jugar en al menos dos posiciones, lo que te da muchas alternativas. 

Además, es un equipo con una fuerte identidad, de mucho carácter y con mentalidad ganadora.

Creo que es un equipo con gran recorrido tanto desde el punto de vista individual como el colectivo.

Y las debilidades, que por supuesto también las tiene, que las cuentes mis compañeros rivales…jeje

-¿Cuál es el objetivo de su equipo , viendo que estáis donde estáis?

No mentiré si digo que nos gusta ganar cosas, pero no por encima de una idea de juego, que creo es lo fundamental para la formación.

El mensaje sigue siendo el mismo ahora que ha principio de temporada,  y no es otro que el de querer mejorar cada día en nuestra idea de juego, que es la que nos permite disfrutar de lo que hacemos a la vez que nos formamos y, además, creo que tiene el premio de hacer disfrutar al espectador.

-¿Y el suyo personal?

Actualmente, el más importante es disfrutar de esta temporada y de cada día junto a estos chicos y compañeros. Tengo la suerte de poder estar disputando esta categoría tan bonita, en un gran club como es la U.D.Amistad y con este equipo tan especial que tanto ha costado hacer.  Por lo que significa el fútbol para mi, este equipo es como un gran tesoro de trabajo personal y colectivo que no lo cambio por nada en el mundo. En muchos entrenamientos comentamos lo mucho que vamos a echar de menos a estos chicos.   

Puedo decir, que mi breve carrera como entrenador, me ha brindado una pequeña colección de experiencias personales y colectivas de las que estoy muy satisfecho, con sus mejores y peores momentos. Mi deseo es seguir manteniendo esa ilusión en seguir acumulando a esa colección nuevas experiencias, con sus mejores y peores momentos.

-¿Qué es lo que más le gusta del futbol?

Destacaré las cosas positivas que ofrece un deporte de equipo, y que los entrenadores tenemos el deber de resaltar como el respeto, la solidaridad, la formalidad y el compromiso hacia un bien común por encima del individual. Creo que son valores muy positivos y necesarios para una mejor convivencia social.

 -¿Y lo que menos?

No me gusta la intolerancia, la falta de respeto y la violencia que muchas veces vemos en los campos de fútbol, no solo en los grandes estadios, sino en los clubs de barrio.

Tampoco me gusta el mensaje que venden muchos medios de comunicación deportiva, creo que hacen un gran daño al fútbol. Venden mensajes muy materialistas e individualistas que posteriormente derivan en comportamientos muy egoístas en vez de en comportamientos más solidarios. El mensaje que se vende es muy negativo, y lo peor es como se absorbe este mensaje por los que tenemos que educar. Creo que directivos, directores deportivos, coordinadores y entrenadores, por el papel que nos toca desempeñar, tenemos una visión desde una perspectiva diferente que nos hace valorar el concepto de equipo y todo lo que este concepto abarca, por eso debemos de tener el compromiso de educar en la medida que se pueda a los niños en torno a este concepto, más que en el del afán individual. 

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